Orange Marmalade, Capitulo 4: La edad de salir corriendo.

-¿Qué desean?-repitio Madoka.

Miki y Yuu se miraron indecisos. Miki, algo avergonzada se medio escondió detrás de Yuu, quien tomo la decisión de empezar a hablar:

-¿Eres Madoka Ayukawa?

-Si. ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Me ha tocado la lotería o algo así?-añadió Madoka con triste ironía.

-Me temo que no. ¿Conoces a un tal Kyosuke Kasuga?

-Si le conozco. Bastante bien, diría yo. ¿Qué pasa con él?

-¡Que es un pervertido!- grito Miki mirando hacía el suelo con gesto enfadado.

-¿Un pervertido? ¿Kyosuke? No creo que lo sea. Al menos no mas que el resto de los chicos. ¿Por qué dices eso?

-El me beso.- dijo Miki envalentonada.

Madoka encajo el golpe con dificultad. Aquella fría mañana de principios de navidad estaba algo enfadada, melancólica, quizás incluso algo preocupada. Un solo empujón la llevaría a hundirse en el abismo. Una sombra de tristeza apareció en la cara de Madoka, mientras imaginaba a un Kyosuke enfadado por el mayor plantón de su vida. Un Kyosuke que, enfadado y de marcha con los amigotes, se liga a la primera que pasa... Madoka aún recordaba el dolor que sentía cuando Kyosuke flirteaba con Hikaru. Cuando ella iba diciendo que se habían besado...

-Pasad. Contadme lo que ha pasado. Madoka se giro y entro en casa, dejando la puerta abierta, que Yuu cerro detrás suya. Tras descalzarse y cruzar el recibidor se vieron en un inmenso salón. Había un gran piano, y en el sofá un saxo, que Madoka, al sentarse, cogió entre sus brazos. Le tranquilizaba su tacto. Ya hacía mucho tiempo que tocaba para alejar sus penas. Y veía acercarse problemas. Iba a ser la primera pelea que tuvieran ella y Kyosuke desde que estaban juntos, y no estaba preparada para aguantarlo. Le quería demasiado.

-¿Tocas el piano?- Pregunto Yuu para suavizar el ambiente.

-Si, y el saxo, la guitarra, y el órgano. Y algo de sinte. De todo un poco.

-Tus padres son músicos, ¿verdad?-añadió Miki.

-Si, y me gustaría que no lo fueran. Son tan famosos que nunca están en casa. Y bien, ¿qué tenéis que contarme?

-Primero nos presentaremos. Yo soy Yuu Matsuura, y ella es Miki Koishikawa. Verás, somos vecinos tuyos. Vivimos un poco más arriba. Y bueno, Kyosuke, esta allí ahora durmiendo la borrachera

-Kyosuke llamo a la puerta de mi casa y yo le abrí. Esperaba que fuera Yuu y me tire a sus brazos. Veras Yuu y yo somos pareja, hacía mucho que no nos veíamos y yo le estaba esperando. Así que cuando Kyosuke me beso, no me resistí. Pero luego me di cuenta y el se desmayo...

-Mas bien yo le deje k.o. de un puñetazo. No todos los días ve uno a un extraño besando a tu novia. Comprende mi enfado. Le metimos en casa, y por su cartera averiguamos quien era, y su relación contigo. Creemos que se confundió de casa, y que pensaba que Miki eras tu, y bueno, estaba tan trompa que no se daría cuenta, supongo. Madoka soltó el saxo un poco aliviada pero extrañada a la vez. Estos malentendidos eran típicos de Kyosuke tiempo atrás. Solo que las implicadas eran ella e Hikaru. ¿Qué hacía Kyosuke borracho? ¿Se emborracharía él después de encontrarse plantado? Komatsu y Hatta, eso le había dicho Kurumi. Las piezas se iban encajando en los pensamientos de Madoka.

-¿A que hora sucedió eso que me contáis?

-Hará una media hora.-respondió Yuu.

-Vamos. He de verle. Vamos a aclarar este malentendido.-Madoka se levanto.- Y gracias por venir. No sabéis lo que significa para mi. Kyosuke es algo despistado, y suelen pasarle estas cosas. Disculpadle, no se lo tengáis en cuenta. En realidad es muy buen chico. Bueno, es mi novio, que puedo decir de él. Aunque eso ya lo supondríais vosotros si habéis visto la cartera de Kyosuke.

Mientras Madoka hablaba, los tres se dirigían al recibidor. Madoka se ponía su cazadora de cuero, su bufanda, y los tres se calzaban. "Aún hay esperanza" pensaba Madoka "Yo no fui a la cita, pero el tampoco pues se fue con Komatsu y Hatta. Fue un plantón mutuo. No hay motivo para pelearnos. ¡Bien!" Una sonrisa se dibujo en los labios de Madoka mientras cerraba la puerta de su cara. Miki advirtió esto y pregunto:

-Te noto de mejor animo que cuando hemos llegado. Madoka se giro y cogió las manos de Yuu y Miki, en una pose de agradecimiento. Con el rostro iluminado dijo:

-Gracias. Muchísimas gracias.

-¿No estas siquiera un poquito celosa al saber que Kyosuke y mi novia se besaron? Yo cuando les vi, no pude evitar reaccionar como lo hice.-dijo Yuu sin entender la reacción de Madoka.

-Verás, antes de que llegarais vosotros, y con lo que me paso anoche, ya estaba suponiendo demasiadas cosas. Pensaba que Kyosuke y yo nos íbamos a pelear. Y ahora me cuentas que me estaba buscando, cuando yo pensaba que enfadado conmigo no quería verme y se había ido con sus amigotes. Pero me estaba buscando. Pena que se confundiera de casa. Empezaron a caminar por la calle, entre las casas y los jardines particulares, en dirección a la casa de Miki y Yuu.

-¿Y que te paso anoche?-pregunto Miki.

-Habíamos quedado, pero por un imprevisto no pude ir, ni avisarle. Le deje plantado, pero por lo que me han contado en su casa, el también me planto a mi. Fue un plantón mutuo. Yo pensaba que él se había enfadado conmigo, pero no. ¿Por qué había de buscarme, si no es por que esta arrepentido de no haber aparecido en nuestra cita?

-Te aviso, que a juzgar por como estaba, parecía haber bebido mucho.

-Komatsu y Hatta, malditos bribones...


Continuara....